Años de mi vida aguantando lo que queria decir por no ofender, sacrificando mis deseos sin darme cuenta y haciendo que todos estén bien, dejándome de última, hasta que enfermé.
Hoy comunico con facilidad, sin culpabilidad y disfruto de mi vida.
He logrado cambiar esos programas inconscientes. Al principio me costo un poco pero cada vez es más sencillo. Mi vida ha cambiado porque yo he cambiado. Gracias Meli.
